ARTICULOS

La razón por la que no han caído todavía, ni caen ahora, es solamente porque el tiempo señalado por Dios no ha llegado. Porque se dice que cuando ese esperado tiempo, o momento señalado Ilegue, sus pies resbalarán. Luego se dejarán caer, de la manera en que están inclinados a ello por su propio peso. Dios no los sostendrá ya más en estos lugares resbaladizos, sino que los dejará ir; y luego, en ese mismo instante caerán en destrucción; como aquel que se encuentra en suelos inclinados y resbalosos, o en el filo de un abismo, que no puede mantenerse firme por sí solo; cuando se deja sin apoyo, inmediatamente cae y se pierde.

Le pregunté si pasaba mucho tiempo de rodillas.
–Varias horas todos los días. Pero vivo en espíritu de oración; oro al caminar, oro al acostarme y cuando me levanto. Y las respuestas siempre siguen llegando. Mis oraciones han sido contestadas decenas de miles de veces. En cuanto estoy persuadido de que algo es correcto, sigo orando hasta que llega la respuesta. ¡Nunca me doy por vencido! Estas palabras fueron dichas en un tono jubiloso. Había en ellas una nota de triunfo, y su rostro brillaba con un gozo santo. Se había levantado de su asiento al decirlas, y caminó hacia un costado de la mesa.
–En respuesta a mis oraciones, miles de almas han sido salvas, –continuó–. Me encontraré con decenas de miles de ellas en el cielo.

Es maravilloso comenzar la vida cristiana. ¡Qué sabio y noble es decidir seguir a Cristo!
Sin embargo, no comenzar correctamente puede conducirnos a un gran desastre espiritual.

LA VIDA CRISTIANA

Cristo claramente lo prometió a toda la iglesia y a todo individuo que tiene como tarea laborar para la
conversión del mundo. Advirtió a los discípulos que no comenzaran la obra sin antes haber recibido el poder desde lo alto.